En la sociedad actual se observa una mayor exigencia para mantenerse en un nivel óptimo de productividad que refleja la evolución no sólo de las sociedades sino de los esquemas organizacionales, de los sistemas de información y de su aplicación y adaptación a la realidad en todos los ámbitos de la vida humana. Todo esto requiere de un aprendizaje, actividad que es de por vida y que permitirá a las organizaciones adaptarse a los entornos cada vez más complejos, cambiantes e inciertos donde las personas se agrupan, integran, y comunican profundamente y se comprometen con el proyecto que los une. Se debe tener presente todos los elementos y factores esenciales que integran el sistema organizativo de modo de concatenar las diferentes funciones así como las tareas y lograr las metas propuestas por la organización.
Para profundizar un poco más con relación a la complejidad y su relación directa con la transdiciplinariedad. La complejidad según Morin es cuando el mundo se ve al revés, es decir, pensar complejo es un desafío que permite ver más allá, atreverse a ubicar dentro de un pensar distinto. También la complejidad se puede estudiar desde dos puntos de vista. Uno es el de la complejidad científica, nacida en el ámbito de la matemática (Poincaré y sus ecuaciones no-lineales), de la Física (Heisemberg) de la Teoría de Sistemas (Lorente y May, Teorías del Caos), de la Cibernética (The Cybernetic Group). Este paradigma de la complejidad científica obligó a un cambio de enfoque desde una visión determinista de los objetos predecibles superando una visión aleatoria-probalística, hasta una visión caótica, pasando por una visión compleja como fase de transición.
El segundo tipo de complejidad es el planteado por Morín (2003) "como un tejido de constituyentes heterogéneos inseparablemente asociados. Es la dialógica orden/organización. Supone temporalidad, no lineada, aleatoriedad, auto organización, probabilidad para extraer nueva información. Desde este punto de vista la complejidad es una concepción distinta del hombre como sujeto que estudia la realidad desde una perspectiva dialógica. Es una ciencia del hombre y para el hombre. Es una aventura de acción cotidiana con vocación transdiciplinaria, donde los diferentes aspectos del saber están en constante interacción y complementariedad.
La transdiciplinariedad, por su parte, planteada por Morín como el método de la complejidad, proviene del prefijo trans que se refiere a lo que simultáneamente es "entre" "a través" y "más allá" de la disciplina. Implica una idea que es más amplia en perspectiva e, incluso, trascendente. Denota disolución de fronteras e integración de campos de conocimientos, introduce la reflexibilidad. Se puede decir dentro de este análisis planteado por el autor ejusdem que la transdisciplinariedad es el método del pensamiento complejo, la forma como se va a desarrollar, es el conjunto de pensadores que da la idea de cómo cambiar las estructuras de las organizaciones.
En este enfoque investigativo se asume la noción de sujeto de naturaleza propia al individuo viviente. Morín (2003) plantea un principio de identidad complejo que posibilita la subjetividad y la objetivación del ser sujeto. Así como el de identidad colectiva, el de nosotros en relación dialógica: relaciones entre los seres humanos y la naturaleza, observadores participantes y activos en la construcción de la realidad investigada, así como la comprensión de la misma. Se trata de objetivar la complejidad del sujeto que investiga, a la vez que distinguirlo sin apartarlo de aquello que investiga.
La complejidad se vincula entonces directamente con el poder de la energía humana, la conexión de emociones, aspectos cognitivos, el poder del gerente que debe estar enfocado a sus capacidades, autenticidad, el contexto social que vive la sociedad objeto de estudio, la dialógica y su interrelación con la dialéctica, en fin la subjetividad humana.
Objetivar la tarea de pensarse a sí mismo siendo a la vez sujeto conceptuado y objeto conceptualizado, es subjetivarla de manera compleja, no idealista. Esta subjetividad compleja, según Morín (ob cit), integra conciencia, pensamiento y racionalidad; pero también inconciencia, sueño, irracionalidad y mito. Esta dimensión subjetiva se encuentra tanto en el investigador como en el vínculo con el otro, en el otro y en el arsenal de conocimientos y saberes que cada quien posee. Es básico, entonces, en este enfoque, el desdoblamiento del investigador en: (a) sujeto que observa y (b) objeto observado (por sí mismo).
En tal sentido, se asume al hombre como un ser complejo, dotado de capacidad de razonamiento, pero también de motivación afectiva. Se pretende entender el mundo a partir de redes y de interrelaciones. El conocimiento, entonces, ha de ser aproximativo y referencial. Desde el enfoque de la nueva ciencia, no hay separación de naturaleza entre los pensamientos y las acciones.
Se puede decir entonces que la complejidad es una ciencia transdisciplinaria que rompe con los encierros de la lógica de las disciplinas y abre el conocimiento a la inmensidad de las interpretaciones, dando lugar a nuevos territorios poblados de nuevas preguntas. Definitivamente lo complejo y lo transdisciplinario tiene que ver con el valor que se le da al ser en toda la extensión, lo cual está causando revolución en las instituciones ya que se toma en cuenta a todo ser humano que forma parte de las organizaciones, nadie es menos que nadie, todos son objetos de estudio, y lo importante es saber lo que sienten y padecen estas personas dentro de las organizaciones e involucrarlas directamente a todo lo que acontece dentro de las mismas, no permitir que los agentes externos contaminen las organizaciones, sino que todos sus miembros formen parte de esa evolución de cambio dentro de la organización pero de carácter más personal, siendo su palabra muy importante para la toma de decisiones.
Cuando una organización gerencia con visión de pensamiento complejo, transforma una realidad que quizás no es la adecuada y puede lograr objetivos importantes como mejores ganancias, generación de empleo, mas divisas, satisfacción a las necesidades de la sociedad y que la organización crezca en todos los aspectos. Para lograr este cambio es imprescindible tomar en cuenta al SER, lo que siente, padece, necesita y quiere el ser humano objeto de estudio, ya que con el desconocimiento de esta información no es posible consolidar una estrategia gerencial y lograr una transformación real, porque se necesita saber la misión, visión y objetivos de una organización y su entorno para plantear cualquier estrategia y aplicarla para conseguir el resultado deseado allí podemos decir que entra en juicio la metamorfosis gerencial.
Lo vital en la gerencia es relacionar su objeto de estudio con otros saberes, por ello se dice que es transdisciplinaria, ya que le otorga una mayor validez al fenómeno que estudia y por encontrarse ésta en la rama de las ciencias sociales, tiene un objeto de estudio heterogéneo, mediado por factores históricos y sociales y esta a su vez en constante alerta, debido a la asignación del valor que cada dimensión que lo conforma que le establece un papel de científico.
Lo que se quiere en la nueva forma de gerenciar tomando como escudo el pensamiento complejo y la transdisciplinariedad es innovar las teorías y dejar de pensar que las organizaciones deben trabajar mediante un modelo o esquema estrictamente, sino que hay que atreverse y dejar fluir nuevos paradigmas, acepciones propias, estilos de ver la realidad desde otra visión más atrevida, recursiva, irreverente pero con estilo y solides. Es necesario ser congruente en los diversos ambientes en que se desenvuelve el individuo, es uno de los retos más difíciles de alcanzar y puede ser el motivo de su existencia. Una vida emocional trascendente, con un equilibrio sano de mente y cuerpo, hacen que las personas logren una visión optimista de la vida, incrementando sus potencialidades y enseñándolas a desarrollar una capacidad para elegir el camino conveniente con un crecimiento integral.
Para profundizar un poco más con relación a la complejidad y su relación directa con la transdiciplinariedad. La complejidad según Morin es cuando el mundo se ve al revés, es decir, pensar complejo es un desafío que permite ver más allá, atreverse a ubicar dentro de un pensar distinto. También la complejidad se puede estudiar desde dos puntos de vista. Uno es el de la complejidad científica, nacida en el ámbito de la matemática (Poincaré y sus ecuaciones no-lineales), de la Física (Heisemberg) de la Teoría de Sistemas (Lorente y May, Teorías del Caos), de la Cibernética (The Cybernetic Group). Este paradigma de la complejidad científica obligó a un cambio de enfoque desde una visión determinista de los objetos predecibles superando una visión aleatoria-probalística, hasta una visión caótica, pasando por una visión compleja como fase de transición.
El segundo tipo de complejidad es el planteado por Morín (2003) "como un tejido de constituyentes heterogéneos inseparablemente asociados. Es la dialógica orden/organización. Supone temporalidad, no lineada, aleatoriedad, auto organización, probabilidad para extraer nueva información. Desde este punto de vista la complejidad es una concepción distinta del hombre como sujeto que estudia la realidad desde una perspectiva dialógica. Es una ciencia del hombre y para el hombre. Es una aventura de acción cotidiana con vocación transdiciplinaria, donde los diferentes aspectos del saber están en constante interacción y complementariedad.
La transdiciplinariedad, por su parte, planteada por Morín como el método de la complejidad, proviene del prefijo trans que se refiere a lo que simultáneamente es "entre" "a través" y "más allá" de la disciplina. Implica una idea que es más amplia en perspectiva e, incluso, trascendente. Denota disolución de fronteras e integración de campos de conocimientos, introduce la reflexibilidad. Se puede decir dentro de este análisis planteado por el autor ejusdem que la transdisciplinariedad es el método del pensamiento complejo, la forma como se va a desarrollar, es el conjunto de pensadores que da la idea de cómo cambiar las estructuras de las organizaciones.
En este enfoque investigativo se asume la noción de sujeto de naturaleza propia al individuo viviente. Morín (2003) plantea un principio de identidad complejo que posibilita la subjetividad y la objetivación del ser sujeto. Así como el de identidad colectiva, el de nosotros en relación dialógica: relaciones entre los seres humanos y la naturaleza, observadores participantes y activos en la construcción de la realidad investigada, así como la comprensión de la misma. Se trata de objetivar la complejidad del sujeto que investiga, a la vez que distinguirlo sin apartarlo de aquello que investiga.
La complejidad se vincula entonces directamente con el poder de la energía humana, la conexión de emociones, aspectos cognitivos, el poder del gerente que debe estar enfocado a sus capacidades, autenticidad, el contexto social que vive la sociedad objeto de estudio, la dialógica y su interrelación con la dialéctica, en fin la subjetividad humana.
Objetivar la tarea de pensarse a sí mismo siendo a la vez sujeto conceptuado y objeto conceptualizado, es subjetivarla de manera compleja, no idealista. Esta subjetividad compleja, según Morín (ob cit), integra conciencia, pensamiento y racionalidad; pero también inconciencia, sueño, irracionalidad y mito. Esta dimensión subjetiva se encuentra tanto en el investigador como en el vínculo con el otro, en el otro y en el arsenal de conocimientos y saberes que cada quien posee. Es básico, entonces, en este enfoque, el desdoblamiento del investigador en: (a) sujeto que observa y (b) objeto observado (por sí mismo).
En tal sentido, se asume al hombre como un ser complejo, dotado de capacidad de razonamiento, pero también de motivación afectiva. Se pretende entender el mundo a partir de redes y de interrelaciones. El conocimiento, entonces, ha de ser aproximativo y referencial. Desde el enfoque de la nueva ciencia, no hay separación de naturaleza entre los pensamientos y las acciones.
Se puede decir entonces que la complejidad es una ciencia transdisciplinaria que rompe con los encierros de la lógica de las disciplinas y abre el conocimiento a la inmensidad de las interpretaciones, dando lugar a nuevos territorios poblados de nuevas preguntas. Definitivamente lo complejo y lo transdisciplinario tiene que ver con el valor que se le da al ser en toda la extensión, lo cual está causando revolución en las instituciones ya que se toma en cuenta a todo ser humano que forma parte de las organizaciones, nadie es menos que nadie, todos son objetos de estudio, y lo importante es saber lo que sienten y padecen estas personas dentro de las organizaciones e involucrarlas directamente a todo lo que acontece dentro de las mismas, no permitir que los agentes externos contaminen las organizaciones, sino que todos sus miembros formen parte de esa evolución de cambio dentro de la organización pero de carácter más personal, siendo su palabra muy importante para la toma de decisiones.
Cuando una organización gerencia con visión de pensamiento complejo, transforma una realidad que quizás no es la adecuada y puede lograr objetivos importantes como mejores ganancias, generación de empleo, mas divisas, satisfacción a las necesidades de la sociedad y que la organización crezca en todos los aspectos. Para lograr este cambio es imprescindible tomar en cuenta al SER, lo que siente, padece, necesita y quiere el ser humano objeto de estudio, ya que con el desconocimiento de esta información no es posible consolidar una estrategia gerencial y lograr una transformación real, porque se necesita saber la misión, visión y objetivos de una organización y su entorno para plantear cualquier estrategia y aplicarla para conseguir el resultado deseado allí podemos decir que entra en juicio la metamorfosis gerencial.
Lo vital en la gerencia es relacionar su objeto de estudio con otros saberes, por ello se dice que es transdisciplinaria, ya que le otorga una mayor validez al fenómeno que estudia y por encontrarse ésta en la rama de las ciencias sociales, tiene un objeto de estudio heterogéneo, mediado por factores históricos y sociales y esta a su vez en constante alerta, debido a la asignación del valor que cada dimensión que lo conforma que le establece un papel de científico.
Lo que se quiere en la nueva forma de gerenciar tomando como escudo el pensamiento complejo y la transdisciplinariedad es innovar las teorías y dejar de pensar que las organizaciones deben trabajar mediante un modelo o esquema estrictamente, sino que hay que atreverse y dejar fluir nuevos paradigmas, acepciones propias, estilos de ver la realidad desde otra visión más atrevida, recursiva, irreverente pero con estilo y solides. Es necesario ser congruente en los diversos ambientes en que se desenvuelve el individuo, es uno de los retos más difíciles de alcanzar y puede ser el motivo de su existencia. Una vida emocional trascendente, con un equilibrio sano de mente y cuerpo, hacen que las personas logren una visión optimista de la vida, incrementando sus potencialidades y enseñándolas a desarrollar una capacidad para elegir el camino conveniente con un crecimiento integral.



